Parece que fue ayer cuando nos íbamos de vacaciones y ya estamos de regreso pero, lo que está claro, es que, tal y como están las cosas, tenemos que estar más que agradecidos de tener la oportunidad de madrugar y tener un trabajo al que acudir después de tan ansiadas vacaciones.
Este año, al final, las cosas no salieron tal y como estaban programadas. Decidimos cambiar de orden los destinos dado que en los Pirineos, según las previsiones, no iba a parar de llover. Así que decidimos irnos a la playa y, si había más suerte a la vuelta, irnos a las montañas.
Sin embargo, los planes se complicaron por una una fascitis plantar que me iba dando problemas desde hacía dos meses y que me tiene paralizada desde hace 15 días, por lo que no he podido, prácticamente, moverme. Si queremos ver el lado bueno de las cosas, tengo que decir que hacía tiempo que no volvía tan descansada de unas vacaciones, me he dedicado a dormir, leer y disfrutar a tope de cada momento. La última semana, dado que no iba a poder moverme, nos fuimos a Cuenca a disfrutar de la familia y del buen tiempo: calor por el día y fresquito para dormir bien por la noche.
Ramón estaba encantado, se levantaba a las 8h00 y se iba a caminar. Cuando volvía, de paso por el mercado, compraba papaya (tengo que decir que en Madrid me es dificilísimo encontrarla) y pasaba después por la panadería de toda la vida, de las pocas que quedan ya, que tenemos cerca de casa. A su regreso nos preparaba un suculento desayuno para Nayeli y para mí que, apenas, acabábamos de abrir el ojo.
Y, volviendo a la rutina, retomo el blog con una receta que tenía preparada antes de marcharnos pero que ya no me dio tiempo a escribir:
LA CALDERETA DE CORDERO.
La caldereta de cordero es un plato muy tradicional de los campos de labranza y pastoreo castellanos. Se consideran comidas de pobre (al igual que las migas, gachas o el gazpacho pastor) dado su sencillez ya que los pastores preparaban su comida con los ingredientes que tenían a mano.
El nombre de "Caldereta" se refiere a los calderos en los que se suele cocinar. Antiguamente se hacía sobre una fogata.
La caldereta de cordero es uno de esos platos que
se suelen preparar cuando se junta mucha gente, grupo de amigos, familia, etc con motivo de una comida informal, casi siempre en el campo y al aire libre. En casa, para estas ocasiones, alternamos la caldereta con la
paella o el gazpacho pastor. ¡Eso no impide que se pueda preparar en menor cantidad cualquier día que se desee, claro!
En este caso, la preparó mi madre con motivo de que ese fin de semana estábamos en casa todos los hermanos (con los hijos correspondientes), un total de 23 personas. Las fotos corresponden a ese día por lo que no pude dedicarme a hacer fotos más preparadas.